top of page

Las maravillosas lecciones de Auggie.

  • Foto del escritor: Wilmer Ogaz
    Wilmer Ogaz
  • 13 dic 2017
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 8 ago 2020



El dramedy ‘‘Extraordinario’’ basado en la aclamada y exitosa novela ‘Wonder’’ de R.J. Palacio, dirigido excepcionalmente por el estadounidense Stephen Chbosky, —‘‘Las ventajas de ser invisible’’ (2012) escritor y director, y el live action ‘‘La Bella y la Bestia’’ (2017) como escritor— retrata con honestidad la infinita pureza de August Pullman, un héroe inusual con casco de astronauta.


August, mejor conocido como Auggie —interpretado por Jacob Tremblay— es un niño de 10 años que camina siempre mirando al suelo, tratando de esconder su rostro cubierto de cicatrices producto de 27 cirugías por un mal congénito que padece de nacimiento. Su corta vida ha transcurrido entre camas de hospitales y las paredes de su casa. Educado por su entregada madre Isabel —una magnífica Julia Roberts— en un hogar como cualquiera al lado de su padre Nate, —un mesurado Owen Wilson— su hermana mayor Via —Izabela Vidovic— y su perra Daisy. Su vida está aderezada con las increíbles historias de su saga favorita: Star Wars. Aunque la pacífica y protegida vida de Auggie está por dar un giro inesperado y va a catapultarlo a una verdadera misión en la vida real cuando su madre decide que ya es tiempo de que vaya a una escuela común para cursar el quinto grado. Aterrado, Auggie aprenderá la lección más importante de su vida.


''August es el sol. Mamá, papá y yo somos planetas que orbitamos alrededor del sol. El resto de nuestra familia y amigos son asteroides y cometas que flotan alrededor de los planetas que orbitan alrededor del sol''.

Siempre es difícil dar con la dosis perfecta con este tipo de temas en el cine, muchos filmes se sienten tibios al abordarlos y otros se pierden en la construcción de personajes que al final no terminan por enseñarnos absolutamente nada. Dicen que cada historia tiene dos versiones, pero en el filme ‘‘Extraordinario’’ —cuyo título en inglés es ‘‘Wonder’’— existen 6 de ellas. Lo interesante de esta maravillosa historia es como se va contando desde la perspectiva de los otros personajes que pululan alrededor de Auggie, así se construye una atractiva y didáctica narrativa.


Una referencia que parece haber marcado a Chbosky, es el largometraje ‘‘The Mighty’’ (1998) —titulada en español ‘‘El Poderoso’’— de Peter Chelsom, con un argumento similar protagonizada por Sharon Stone, Kieran Culkin y Elden Henson, que cuenta la historia de dos amigos azotados por el bullying donde juntos emprenderán una aventura entre caballeros de la corte del Rey Arturo para descubrir el tesoro más poderoso de todos, la amistad.


La vida no es fácil, y aunque a veces pareciera que se ríe de nosotros mismos, Auggie, su familia y amigos tienen varias lecciones que darnos al respecto:


1. Si no te gusta quién eres, imagina quien te gustaría ser.


No podemos elegir las situaciones que vivimos, pero si podemos elegir la actitud para enfrentarlas. No todo en la vida es perfecto, y a pesar de su corta experiencia Auggie pone en práctica las lecciones que su madre le ha enseñado en casa desde el primer día de escuela, pues su extraña presencia es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro entre los jóvenes estudiantes. Así que imagina que mientras va caminando es un astronauta al que todos admiran. Recuerda que la imaginación no tiene edad, hay que llevarla siempre en la cabeza.


2. El corazón dicta a dónde vamos, las cicatrices de dónde venimos.


Cuando Auggie llorando le pregunta a su madre por qué es feo, la sabiduría materna hace su aparición con una fuerte pero digna sentencia: ¡No eres feo!, cuando la gente te conozca en realidad sabrá que no es así. Y es que la mayor parte del tiempo juzgamos a las personas por su aspecto, sin detenernos a pensar en las consecuencias de nuestras burlas y comentarios. ¿Te has puesto a pensar por qué tenemos dos orejas y solo una boca? Tal vez para escuchar el doble y hablar menos.


3. Si puedes elegir entre tener razón y ser amable, elige ser amable.


Enseñar es dejar una huella en la vida de otra persona, y muchas de esos valiosos aprendizajes que recibimos fuera de casa son regalos hechos por nuestros maestros. Mr. Browne —interpretado por Daveed Diggs— el maestro a cargo del grupo de Auggie, trata de sembrar la semilla del cambio a través de metáforas en frases que desmenuzan en clase. Quizá la más importante que les comparte a sus pequeños alumnos sea la de aprender a ser amables sin importar las circunstancias. Que poder inmenso el de las palabras, que compuestas en una sola frase pueden transformar tus pensamientos, modificar tu actitud y convertirse en tu estandarte.


4. Para que mezclarte si naciste para sobresalir.


Olivia, la hermana mayor de nuestro protagonista también está luchando una batalla silenciosa teniendo que ceder todas las atenciones y cuidados a su hermano. Desde niña comprendió la situación y no podía dar más problemas, así tuvo que aprender a caminar detrás de su familia y aprender a arreglárselas sola. Un foco rojo que, si bien no llega a mayores consecuencias, prende las alertas para que los padres estén atentos por igual hacia todos sus hijos. Via, como la llaman de cariño, se convierte en la mejor amiga de su hermano y en un pequeño pero potente motor que lo alienta a vivir sin miedos pase lo que pase.


5. Tenemos que aprender a vivir con días malos.


El acoso escolar es una plaga que se transmite rápidamente sin freno aparente.  Sobra decir que Auggie no está exento del bullying por su aspecto físico a pesar de ser un niño bastante inteligente. A pesar de sus notables conocimientos, es blanco de burlas y maltrato físico. Sin responder a las provocaciones, al final los malos reconocen su culpa y llega la oportunidad de la redención, poco a poco nuestro pequeño héroe va descubriendo que no todos los días son buenos y que debe aprender a encontrarles el lado positivo.


6. Todos merecemos una ovación de pie, al menos una vez en la vida.


Utilizar a alguien diferente para explicar que todos somos iguales y sacudir el alma, suena peligroso, pero la gentileza con que se presentan los problemas y la gracia del primerísimo cuadro de actores resolviéndolos, resulta gratificante y alentador. Todos somos diferentes, y justo esas diferencias son las que suman.


7. Las cosas que hacemos duran más que nuestra vida.


Lo sorprendente de esta historia es que conforme avanza la película nuestro protagonista es relegado a segundo plano. Es como si necesitáramos conocer primero la posición de cada uno en este universo para al final formar un juicio prudente. De esta manera el director eleva los valores de la amistad, respeto, tolerancia, equidad y amor que sostienen la veracidad del relato logrando la empatía con el espectador. Recuerda que una mala reputación es una carga ligera de levantar, pesada de llevar y sumamente difícil de descargar.


En un mundo pretencioso es admirable la proeza de llevar al cine —al menos por casi dos horas— una historia honesta, y tremendamente actual, concebida por el ideal de enseñarnos a amar nuestras diferencias siendo amables con los demás.

''Mantén tus ojos en las estrellas y tus pies en la tierra''


bottom of page