La arquitecta que está reconstruyendo a México.
- Wilmer Ogaz
- 4 dic 2017
- 3 Min. de lectura
Nieta de un importante ministro español, y nacida en el seno de una familia de arquitectos y matemáticos, la mexicana Tatiana Bilbao procura que los valores inculcados se traduzcan en proyectos para los más vulnerables.

La obsesión por los pequeños detalles siempre buscando la relación entre arquitectura con el uso social aunada a la visión de querer transformar el entorno con el propósito de mejorar el mundo, son solo algunos puntos que hacen a Tatiana Bilbao un referente importante dentro de la arquitectura contemporánea no sólo en nuestro país, sino a nivel internacional.
La arquitecta de 45 años es egresada de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México y fue reconocida en el 2012 con el Premio Kunstpreis Berlin por la Akademie der Künste y en 2014 gracias a su compromiso con el medio ambiente recibió el Premio Mundial de Arquitectura Sostenible en París, Francia. También ha sido maestra en Yale y en la Universidad de Columbia, entre otras.
Entre muchas de sus obras destacan las siguientes:

Jardín Botánico de Culiacán.
El proyecto es un hito arquitectónico en la ciudad porque dentro se concilian la naturaleza y el arte. La inclusión de edificios con patrones geométricos y la permeabilidad de los suelos no rebasa el 2% del área total del jardín. La concepción del proyecto nace de la idea del árbol de Huanacaxtle, que crece y se modifica sin perder su constitución original. Líneas puras con materiales expuestos complementan la postal del parque, dentro de este museo viviente en sus construcciones se brindan servicios educativos y administrativos.

Sala de Exposiciones en Jinhua Architecture Park, en Zheijiang, China.
En los jardines chinos el observador es guiado a través del diseño por túneles, torres, senderos, corredores, puentes y pabellones hacia otros puntos aislados, pues el objetivo del despacho era que poco a poco en el paseo se fuera descubriendo gradualmente el parque.

Parque Biotecnológico del Tecnológico de Monterrey, Campus Culiacán.
Una cuidada planeación que desembocó en un sitio pragmático, el edificio de cinco niveles con forma de cajas superpuestas de mil metros cuadrados está planteado como un ecosistema, es la analogía de un árbol que crece desde su raíz —los cimientos— pasando por cada una de sus ramas —sus niveles— que aportan en su conjunto un óptimo funcionamiento.

Pero quizá el proyecto que cobra mayor relevancia en este momento para México, es el de vivienda social que a trabajado en conjunto con su despacho. A través de la empresa Financiera Sustentable, otorgan microcréditos subsidiados por la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) más el ahorro de los acreditados. Son viviendas modulares con un costo de $120,000 pesos, cuentan con 62 metros cuadrados y tienen doble altura. Están fabricadas con Adoblocks, que son bloques de adobe, concreto y madera que han hecho en conjunto con Panel W, un proyecto consolidado que ya ha construido 23 casas.
‘‘La arquitectura deber ser un medio para generar o llevar calidad de vida a las personas’’.
Además, recientemente participó en la Bienal de Arquitectura de Chicago para verticalizar la ciudad de los rascacielos con su proyecto de torre que busca que la ciudad se conecta a través del tejido urbano, generando una estructura reticular que provoque la idea más allá de eficientar la construcción se puedan crear verdaderos paraísos verticales con la colaboración de otros profesionales del diseño.

Para Tatiana, construir edificios no se limita a la simple aportación estética, sino que es un agente de cambio en la calidad de vida de las personas, cumpliendo tres reglas básicas: maximización, funcionalidad y distribución de los espacios. En la actualidad sus proyectos siguen persiguiendo la causa social, convirtiéndola en una mexicana destacable.
*Este artículo se publicó originalmente en la revista DESIGN PRINT, Ed. diciembre 2017.
